domingo 14 de junio de 2009

Hazaña

Es una gran hazaña decantarse

domingo 19 de abril de 2009

La gravedad

Lo peor de la gravedad es que es una ley

El viento

El viento, como siempre, va a su aire

lunes 16 de marzo de 2009

Callar, no enmudecer

A veces prefiero callar, no porque deba, quizá porque no tenga nada que decir. Pero callar, así callando, no es enmudecer. A veces prefiero callar porque quiero interiorizar o porque quiero realizar eso que dice mi querido Pacopepe Gutiérrez Anaya, gran poeta pánico de El Arenal de Sevilla, "mi gran afán es ver pasar las nubes" (pedazo de endecasílabo donde está el QUID de toda una vida). Desgraciadamente, no vivimos en una égloga de Garcilaso, pero, al menos un momento al día, está bien "ver pasar las nubes". Por aquí vuelvo a asomar...

domingo 16 de noviembre de 2008

Las cuatro virtudes

Leal con nosotros mismos y con los que aún son nuestros amigos;
Valiente frente al enemigo;
Generoso con el vencido;
Cortés siempre.
(Nietzsche)

Epitafio para un guerrero



Vivo, y no sé cuánto.
Muero, y no sé cuándo.
Marcho, y no sé adónde.
¡Me admiro de estar tan alegre!

Anónimo. Inscrito en la tumba de un guerrero teutónico del siglo XII en la catedral de Worms –primera capital de Germania–, la más antigua catedral gótica del mundo.

viernes 7 de noviembre de 2008

Grande


Realmente sobran las palabras. Yo me quedaría sólo con una: GRANDE. Los medios de comunicación de todo el planeta, las agencias de prensa y la blogosfera mundial ya está poniendo demasiadas palabras tras la espectacular victoria de Barak Obama en las presidenciales de EE.UU. Pero los hechos están por encima de lo que se diga. No voy a repetir aquí y ahora lo que ya casi es una recua obligada de tópicos para cualquier plumilla, tipo el "símbolo de la esperanza", el "cambio necesario", etc. Decía en la entrada anterior (o en el post, para los cursis) que MacCain ha sido grande en la derrota. De Obama sólo tengo que decir, simplemente, que es grande se le mire como se le mire. Se abre una nueva era. Me quedo con algunos detalles para señalar aquí: el discurso de la victoria de Obama es un alarde de elegancia (recuerdo para el vencido y para quienes no le han votado incluido) y pragmatismo: no vende humo y avisa de que los desafíos que tiene por delante son enormes y que va a intentarlo. Estoy feliz de que haya ganado. América es más América después de esto (hablo de América en el sentido norteamericano, puesto que América es, propiamente, todo lo que va de Alaska a Tierra de Fuego). Hay más detalles: la victoria de Obama con su halo de candidato de la esperanza, del otro modo es posible, y la participación masiva que ha logrado cosechar, tiene su paralelismo con la victoria de Zapatero en 2004, cuando mucha gente que no vota decidió que había que acabar con lo que había. Ahora sale Bush y entra Obama. Entonces salió Aznar y entró Zapatero. Ahí está la foto de las Azores para entender mejor el paralelismo. Hablo sólo del momento del relevo, para no entrar ahora, aquí y ahora, en el debate pantanoso del análisis de las gestiones.