lunes 31 de enero de 2011

Seguir

Podemos seguir en la brecha por aquí también... aunque eso no quiera decir que no asomemos más por esta orilla...

viernes 22 de octubre de 2010

Hoolligans

El alcalde de Valladolid se ve que se ha envalentonado tras leer los comentarios de Antonio Burgos sobre Leire Pajín. Ahora del cielo le caen los clavos. Una prueba más de la intoxicación social que practican algunos medios de comunicación, con la coña de infiltrar a hoolligans a quienes solo le gusta la democracia cuando ganan

miércoles 29 de septiembre de 2010

Tarde y mal

A las 11 de la mañana de este 29-S, cuando escribo esto, ya podemos hacernos una idea del caracter de esta jornada de huelga general. Me convenzo de que llega tarde y mal. Hay demasiadas intimidaciones. Hace dos años que la CEOE empezó a llorar pidiendo la reforma laboral. Hubo que haber gritado entonces pero se miró para otro lado, pensando que era una simple salida de tono de Gerardo Díaz Ferrán. Ahora el Gobierno ha sido engullido por el sistema y decreta al final una cuestionable reforma laboral y los sindicatos mayoritarios convocan una huelga general que llega tarde y mal. Porque, de tanto esperar, se ha ido el tema de las manos y los nervios ya están de punta. Se ha tardado tanto, que el mensaje que inocula la derecha de que estamos ante una "huelga pactada" está calando sin problemas. Se ven piqueteros aguerridos, algunos -me cuentan- iPhone en mano; y la derecha y la ultraderecha (resucitada en España desde 2004) se relamen. Se infiltran en las redes sociales echando gasolina a la candela y relatando presuntas agresiones de los sindicalistas. Se aprovechan de que en facebook o en twiter no hace falta contrastar la información. Hoy mucha gente critica la actitud intimidatoria de los piquetes, y pienso que es verdad, que no hay razón que la justifique. Sólo la frustración la provoca, porque no se ha reaccionado antes. Y todo es un problema de fondo. Si se repartiera la riqueza otro gallo cantaría, pero todos queremos el último iPhone del mercado. Veo comerciantes con miedo hoy y recuerdo las noticias sobre los recortes de los derechos laborales y, ya en otro ámbito, las deportaciones masivas desde el corazón de Europa en medio de una despiadada crisis económica de la que no tenemos culpa los trabajadores. ¿Quién podía imaginar hace 10 años que iban a volver ciertas actitudes, ciertos sentimientos?

martes 20 de julio de 2010

Bandera nacional


Ayer, 19 de julio de 2010, estuve charlando del 18 de julio de 1936 y sus consecuencias en Sevilla con un ya amigo, Paco Marín, de 87 años. Ferviente republicano, guarda vivo el recuerdo de su padre y se le inflaman los ojos y se le seca la garganta cuando recuerda ciertas cosas. El 16 de septiembre de aquel fatídico verano de hace 74 años entraron en su casa 4 falangistas y 4 guardias civiles, y se llevaron a su padre, destacado militante del PCE en Sevilla, delante de los hijos. Paco era el mayor de ellos y tenía 13 años. Dos días después su padre era asesinado, junto con 19 personas más, ante las tapias del cementerio de Sevilla, en una siniestra ceremonia oficiada por los fascistas sublevados que se repetía cada día en aquellos meses. Andalucía, España, también sufrió su holocausto. Después de hablar con gente como Paco, que tuvieron que aprender a callar durante décadas, no vale seguir con las comparaciones del estilo hubo crímenes por ambos bandos. No, hubo una diferencia esencial. En la zona en poder del Gobierno republicano hubo reacción contra la agresión y la invasión; en la zona sublevada hubo reacción contra la legalidad. Paco hace una reflexión interesante. Comenta que cuando le hablan de la bandera nacional, en oposición a la bandera republicana, él siempre dice lo mismo: ¿Es que entre el 14 de abril de 1931 y el 18 de julio de 1936 la bandera de tres colores no era la bandera nacional?

miércoles 30 de junio de 2010

¿Quién? los Who

Plantaron cara a los niños mimados del pop británico en su época dorada, los Beatles, y a los satánicos Rolling Stones en aquel Rock 'N' Roll Circus de 1968. The Who. Transformaron el concepto de banda de rock en los setenta, cuando ya habían dejado de lado la estética mod de los sesenta y se habían convertido en mucho más que una banda que hacía canciones. Con sus altibajos y sus desapariciones, con sus potentes individualidades, los Who ya peinan canas y siguen transmitiendo esa energía que es lo que hace que cuarenta y tantos años después sigan haciendo vibrar a quien acude a sus directos. Se han ido transformando con el tiempo, retorcieron el pop y enchufaron el rock según su propio estilo. Una muestra de que son grandes clásicos es que puedan homenajear a Elvis, como lo hicieron en 2006, después de haber sido la crema del universo mod del Londres de los sesenta, lo más abiertamente anti rocker. Entrañable 'Real good looking boy'



martes 15 de junio de 2010

Destiempo

Cualquier cosa a destiempo fue peor

jueves 10 de junio de 2010

Verlas venir


Difícil lo tenemos los administrados de a pie, aquí y ahora e ideologías al margen, para tener claro quién queremos que nos gobierne. No me refiero, evidentemente, al tradicional espectro de votantes de la derecha, que siempre lo tiene todo muy claro porque las consignas no dejan lugar al espíritu crítico, sino a quienes votamos pensando desde la razón. El descrédito cosechado por la élite política actual está llegando a tales niveles que, por ejemplo, este artículo se puede empezar, sin dolor ni pudor ninguno, con semejante frase. Y es que en el baile de encuestas que todas las semanas escupen sus cifras y mensajes facturados existe el poso común de que a la ciudadanía empieza a hartarle que la clase política profesional anteponga las dinámicas de partido al respeto a las instituciones, lo que, salvo honrosas y contadas excepciones, es la tónica a la que ya nos tienen acostumbrados.

Aquí y ahora, con la que nos está cayendo en clave de cifras de paro y tragedias financieras a escala familiar, seguimos viendo cómo los representantes de los votantes no sólo se pasan por el forro el dato de que nos tienen hartos de consignas sino que escupen sin empacho nuevas lindezas con las que nos podamos desayunar a gusto todos los días. Ejemplo sonado: cuando hace unas semanas la voz de María Dolores de Cospedal, número 2 de Rajoy, espetaba a los medios que"el PP es el partido de los trabajadores". La frivolidad ya no conoce límites.

Por un lado, tenemos un Gobierno que, en la obligación -por fuerza mayor y orden de Bruselas- que tiene de parar el déficit como sea, da la sensación de estar vencido por los acontecimientos y se rectifica a sí mismo generando una muy inquietante desconfianza. Todos conocemos ya el viraje emprendido por Zapatero, que ha tenido que elegir entre gobernar ideológicamente o gobernar a las duras. No es difícil imaginar la frustración que debe haber calado en las filas del Ejecutivo, sobre todo en figuras de tan dilatada experiencia institucional como el vicepresidente tercero Manuel Chaves -su cara el día en que se aprobó la congelación de las pensiones era todo un poema bíblico-, cuando el Gobierno ha tenido que adoptar a todo riesgo estos drásticos ajustes, que ya veremos, especialmente por la forma más que por el fondo, adónde nos van a conducir.

En cualquier caso, gobernar a las duras -y duras que son- no es sinónimo de desgobierno, que es el mensaje con que, en su juego sucio de convertirlo todo en Apocalipsis, la derecha trata de adornar nuestras conciencias. No tienen problemas con su tradicional galería de votantes disciplinados, los que, pase lo que pase, repetirán allá donde vayan las frases de las tertulias de sus periodistas predilectos. Pero, ¿y los demás? Los demás tendremos que seguir sufriendo la cantinela de que quienes gobernaron en la dorada época neocón made in Spain, los que adoptaron como devocionario el liberalismo económico, los mismos que han perdido dos elecciones generales seguidas, se vendan ahora como fontaneros de la crisis. Y oír todos los días cómo piden que se convoquen elecciones cuando el juego democrático reza que no habrá elecciones hasta 2012. Aun con las encuestas a favor a pesar de la pringue del Gürtel, capaces son de perder fuelle por su propia ansiedad de poder y su constante política de dentellada en la yugular.

¿Qué hacemos ahora los que tenemos que votar? La opción de pasar de todo no es en absoluto aconsejable. Hay otra, más razonable -siempre la razón- que consiste en separar el poco grano que quede entre tanta paja mientras las vemos venir.

[Publicado en el nº 2010 (14-18 de junio de 2010) del semanario Cambio 16]